NUESTRA HISTORIA COMPLETA

Un sueño compartido.
Una historia que inspira.

Una vocación por enseñar, una visión para crecer y el compromiso de acompañar el potencial de cada estudiante.

Descubre cómo comenzó todo ↓
Inicio / Nosotros / Historia completa

Una vocación que inspira

Las grandes historias suelen comenzar con una idea. La nuestra nació de la unión de dos personas que descubrieron que sus conocimientos, experiencias y sueños podían complementarse para construir algo extraordinario.

Tiny Talkers es el resultado de una visión compartida por Gladys Yuriko Oyakawa Cervantes y Adrián Paniagua Salazar, esposos, socios y profesionales que decidieron unir sus fortalezas para desarrollar una propuesta educativa basada en la excelencia académica, la atención personalizada y el compromiso genuino con cada estudiante.

La historia de Tiny Talkers tiene sus raíces en la trayectoria de Miss Gladys Yuriko Oyakawa Cervantes, licenciada en Educación Inicial, especializada en la enseñanza del idioma inglés y con una amplia experiencia profesional en colegios bilingües de Lima, entre ellos St. George’s, Hiram Bingham, Abraham Lincoln, SIR (Coloring Dreams) y Newton College.

Durante sus años de experiencia como educadora, Yuriko comprendió una realidad fundamental: no existen dos estudiantes iguales. Cada niño tiene una manera particular de descubrir, comprender y construir sus aprendizajes.

Mientras algunos avanzan rápidamente, otros necesitan mayor acompañamiento, nuevas estrategias o simplemente un espacio donde puedan aprender con tranquilidad y confianza.

Esta comprensión despertó en ella el deseo de ofrecer una experiencia educativa diferente: una enseñanza verdaderamente personalizada, capaz de reconocer las habilidades y necesidades de cada alumno, respetar su ritmo de aprendizaje y responder a las exigencias académicas de su institución educativa.

Dos experiencias, una misma visión

Pero convertir esta vocación en un proyecto sostenible requería algo más que pasión por enseñar. Era necesario contar con una visión estratégica que permitiera transformar una excelente propuesta pedagógica en una organización capaz de crecer sin perder su esencia.

Junto a Yuriko se encontraba su esposo y compañero de vida, Adrián Paniagua Salazar, ingeniero de Sistemas, contador público colegiado y magíster en Administración de Empresas (MBA).

A lo largo de su trayectoria profesional, Adrián se desempeñó durante varios años en cargos gerenciales en el Colegio Adventista Miraflores y la Clínica Adventista Ana Stahl, instituciones donde fortaleció sus conocimientos en dirección empresarial, gestión administrativa, desarrollo organizacional y liderazgo.

Su experiencia en el crecimiento y fortalecimiento de organizaciones, así como en la formación y mentoría de líderes, le permitió comprender que los proyectos más sólidos se construyen cuando una visión clara se acompaña de planificación, organización, innovación y un equipo humano comprometido.

Fue precisamente esta experiencia la que impulsó la idea de transformar el talento y la vocación docente de Yuriko en un emprendimiento educativo con identidad propia, una estructura profesional y una proyección de crecimiento sostenible.

Así nació un proyecto que unió lo mejor de dos mundos: la sensibilidad y excelencia pedagógica de Yuriko con la visión estratégica y empresarial de Adrián.

Más que emprender juntos, decidieron construir una organización en la que cada uno pudiera aportar desde aquello que mejor conoce, compartiendo decisiones, responsabilidades y, sobre todo, un mismo propósito.

2025: el nacimiento de Miss Yuriko

En 2025, aquella visión compartida comenzó a hacerse realidad con el nacimiento de Miss Yuriko, una iniciativa dedicada inicialmente al reforzamiento personalizado del idioma inglés para estudiantes de Educación Inicial y Primaria.

El proyecto comenzó con un pequeño grupo de alumnos y una propuesta claramente diferenciada: llevar la enseñanza directamente a sus hogares, mediante clases individuales Face to Face, adaptadas al ritmo de aprendizaje y a las necesidades particulares de cada estudiante.

Uno de sus principales pilares fue el respeto por la currícula de cada colegio. Las sesiones no consistían simplemente en enseñar inglés de manera general, sino en acompañar al alumno en sus objetivos escolares, reforzar los contenidos que necesitaba dominar y fortalecer progresivamente sus habilidades comunicativas.

Mientras Yuriko asumía la dirección académica y el acompañamiento pedagógico, Adrián se encargaba de desarrollar las bases administrativas y estratégicas que permitirían organizar y consolidar el emprendimiento.

Desde el primer momento, ambos entendieron que ofrecer un servicio educativo de excelencia significaba cuidar cada detalle, desde la calidad de una clase hasta la atención brindada a las familias.

Con dedicación, compromiso y mucho trabajo en equipo, comenzaron a construir una relación de confianza con padres y estudiantes. Y poco a poco, los resultados empezaron a hablar por sí mismos.

Mayo de 2026: nace Tiny Talkers

A medida que transcurrían los meses, la demanda de clases personalizadas comenzó a crecer.

La confianza de las familias, las recomendaciones y los avances académicos de los estudiantes impulsaron la incorporación de nuevos docentes altamente calificados, seleccionados no solo por sus conocimientos, sino también por su vocación, experiencia y capacidad para brindar una enseñanza cercana y personalizada.

Lo que había comenzado como una iniciativa vinculada directamente a Miss Yuriko estaba evolucionando hacia un equipo educativo más amplio.

Fue entonces cuando comprendieron que el proyecto necesitaba una identidad capaz de representar a todos los profesionales que compartían su filosofía de enseñanza.

Así, en mayo de 2026, Miss Yuriko dio paso a Tiny Talkers.

Este cambio no significó dejar atrás sus orígenes, sino dar un paso adelante: transformar una iniciativa personal en una organización educativa con visión institucional, estándares de calidad y nuevas oportunidades de crecimiento.

Tiny Talkers conservó aquello que le dio vida desde el primer día: la convicción de que cada estudiante merece una enseñanza especialmente diseñada para él.

Una organización construida juntos

Uno de los principales pilares de Tiny Talkers es la complementariedad de sus fundadores, quienes han logrado consolidar un equipo de trabajo donde la gestión educativa y la dirección empresarial avanzan hacia un mismo objetivo.

Miss Yuriko lidera la dirección académica, velando por la calidad de la enseñanza, la programación de clases, la elaboración de materiales educativos y la coordinación permanente con el equipo docente.

Asimismo, supervisa el desarrollo pedagógico de las sesiones y mantiene una comunicación cercana con los padres de familia, compartiendo información sobre los avances, logros y aspectos que requieren refuerzo después de cada clase.

Su compromiso es que cada estudiante reciba una atención adecuada a sus necesidades y que su proceso de aprendizaje sea acompañado con responsabilidad, dedicación y sensibilidad.

Adrián lidera la dirección administrativa y estratégica, integrando su experiencia en gestión empresarial con sus conocimientos tecnológicos y financieros.

Bajo su responsabilidad se encuentran la administración, la gestión contable, la planificación financiera, la logística, el desarrollo y programación de sistemas informáticos, así como las estrategias de marketing y publicidad.

También participa en la evaluación y selección de nuevos docentes, contribuyendo a consolidar un equipo humano que responda a los estándares académicos y profesionales de la institución.

Esta distribución de responsabilidades ha permitido que ambos se complementen de manera natural: mientras uno fortalece la experiencia educativa, el otro desarrolla la estructura organizacional necesaria para respaldarla.

Dos profesionales con experiencias diferentes, unidos por un mismo compromiso: hacer de Tiny Talkers un proyecto educativo sólido, humano y orientado a la excelencia.

Aprender no tiene edad

Con el paso del tiempo, Tiny Talkers descubrió que las necesidades de sus estudiantes iban más allá del aprendizaje del idioma inglés.

Las propias familias comenzaron a solicitar acompañamiento en otras asignaturas, motivando la ampliación de nuestra propuesta educativa hacia Matemáticas, Comunicación, Física, Química y Español para extranjeros.

Del mismo modo, nuestra comunidad académica continuó creciendo.

Lo que comenzó atendiendo a estudiantes de Inicial y Primaria hoy se extiende a Secundaria, universitarios y adultos, manteniendo siempre la enseñanza personalizada como esencia de cada programa.

En el área de inglés, nuestra propuesta también incorpora clases virtuales, brindando nuevas posibilidades de aprendizaje sin perder el enfoque individualizado que nos caracteriza.

Creemos que cada etapa de la vida ofrece nuevas oportunidades para adquirir conocimientos, desarrollar habilidades y alcanzar metas.

Porque aprender no tiene edad, y el deseo de superarse no conoce límites.

El progreso de cada estudiante

Más allá del crecimiento de Tiny Talkers, nuestra mayor satisfacción está en los logros de quienes confían en nosotros.

Cada dificultad superada, cada nuevo conocimiento adquirido y cada objetivo alcanzado representa la razón por la que iniciamos este camino.

Nos inspira acompañar a estudiantes que desarrollan mayor seguridad en sus capacidades, fortalecen sus conocimientos y descubren que pueden llegar mucho más lejos de lo que imaginaban.

Entendemos que la excelencia educativa no se construye únicamente con conocimientos, sino también con dedicación, seguimiento, empatía y una auténtica vocación de servicio.

Por eso, nuestro compromiso no termina cuando concluye una clase. Buscamos que cada sesión forme parte de un proceso de aprendizaje continuo, donde el estudiante se sienta acompañado, motivado y preparado para enfrentar nuevos desafíos.

Una historia que seguimos escribiendo juntos

Tiny Talkers continúa creciendo, pero mantiene intacto el espíritu con el que comenzó.

Detrás de cada clase, cada docente y cada avance académico existe una historia de esfuerzo, planificación, confianza y amor por la educación.

Una historia que nació de la vocación de una maestra y la visión de un profesional dedicado al liderazgo y la gestión empresarial.

Una historia construida por dos esposos que encontraron en sus diferencias profesionales la oportunidad de complementarse y convertir un sueño compartido en una realidad.

Hoy, junto a nuestro equipo docente y a las familias que confían en nosotros, seguimos trabajando para construir una propuesta educativa cada vez más sólida, innovadora y cercana.

Porque en Tiny Talkers no solo enseñamos. Acompañamos, inspiramos y creemos en el potencial de cada estudiante.

Aprender mejor.
Crecer sin límites.

Una enseñanza personalizada. Un equipo comprometido. Un futuro lleno de posibilidades.

Volver a Nuestra historia ↗